Después de muchos meses de inactividad como geóloga, decidí
que lo mejor para que mis sueños volvieran a estar plagados de minerales, era
visitar una mina, así que cogí a mi padre y a mi perra (Nut) y me los llevé a
unas pequeñas minas que están situadas en el parque natural del Montenegre
(cerca de la localidad de Calella). Las minas se encuentran a unos 3km de la
localidad de Hortsavinyà (Si es que llega a ser una localidad, ya que en
realidad hay cuatro casas y una iglesia).
Siguiendo las indicaciones del GPS hasta Horsavinyà y desde
allí en dirección a “Can Camps”, el camino hacia las minas empieza en una
bifurcación (que corresponde a un camino privado) que se dirige a las masías de
Can Caselles, la cual tiene un
estanque de nenúfares y peces koi preciosos i Can Montsant. Llegar hasta allí no fue nada fácil…a veces los GPS
no son de fiar, incluso pueden descontrolar una cabeza tan espacialmente
ubicada como la mía. Después de la masía de Can
Montsant, la pista sigue pasando por un pequeño mirador, El Rocatell que cuenta con unas vistas
del Montseny magníficas.
Después de dejar el mirador atrás y seguir la pista, hay una
bifurcación donde hay que tomar el camino de la izquierda, después encontramos
otra bifurcación, otra vez el camino de la izquierda. Tomando este último
camino se llega a una pequeña explanada donde a nuestra espalda queda un camino
que inicia la subida al monte, tomamos este camino. Poco después encontramos un pequeño camino con poca
visibilidad (gira a la derecha), enfilamos por allí y encontramos ruinas de
edificios antiguos y algunas canalizaciones. Prosiguiendo con el camino (que está
un poco descuidado) llegamos a la escombrera de la mina, hay que tener cuidado
al cruzarla y subir finalmente arriba.
El Rocatell
En la parte superior de la escombrera hay algunas catas o
agujeros de un metro, a la izquierda del agujero más grande hay una bajada que parecía
un poco imposible, pero al bajarla encontramos dos pozos grandes con los que
hay que tener cuidado. Dejando el pozo que tiene una especie de edificación con
una ventana en forma triangular, subimos al nivel superior y allí encontramos
la entrada de la galería de la mina.
vista superior de uno de los pozos
Uno de los pozos
Entrada superior de la galeria
Entrada inferior de la Galeria y Nut
Foto de las dos exploradoras
Después de deliberar durante medio minuto si entrabamos o no
en la galería, decidimos hacerlo, ya que nos había costado tanto llegar hasta
allí, ¿porque no? He de reconocer que mi material de geóloga para esta salida
de campo ha sido pésimo, y que además de no llevar brújula y lupa, contaba a penas con un martillo de clavar clavos
de plastilina (podréis observarlo en las fotos), un casco (cosa muy importante)
y un frontal que iluminaba menos que una
velita de iglesia. Incluso mi Nut (mi perra) se atrevió a explorar la galería,
aunque la dicha duró poco porque se trata de una galería de pocos metros que
tiene una galería vertical hacia el final y que imposibilita la continuidad,
aunque desde lejos pudimos ver que el camino se acababa en una pared derruida.
La verdad es que estuvimos dos horas dando palos de ciego
para buscar esta mina, pero al final, y como siempre, es más gratificante
encontrar el camino cuando estás perdido… la mina sigue una veta de
mineralización de cobre tipo Skarn (lo que resulta irrisorio picar con un
martillo de plastilina). Los minerales que se pueden encontrar actualmente son
granates (de color miel y verde) malaquita, bournita y calcopirita, aunque también
puede haber vesubianita, no he tuvimos
la oportunidad de verla.
Granate
Granatita
La galería inferior desciende en unas pequeñas escalerillas
hechas con la propia roca de la mina, en el techo se puede ver la galería vertical
que comunica con el nivel superior. Mas adentro continua hasta un lugar donde
solo puedes ir a gatas y finalmente se acaba. Más o menos ambas galerías deben
tener unos 15 metros de largo. Os dejo con mi perfectísimo y horroroso (científicamente
hablando) mapa de la mina.
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